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TRIBUNAL DE APELACIONES EN LO CIVIL DE 2° TURNO

SENTENCIA Nº 156

MINISTRO REDACTOR: Dr. Álvaro França

Montevideo, 4 de octubre de 2017

VISTOS:

Para definitiva en segunda instancia este juicio que por DAÑOS Y PERJUICIOS siguen Marlene MOREIRA y Pablo TORRES contra AMECOM (IUE: 289-207/07), venido a conocimiento de este Tribunal en mérito al recurso de apelación interpuesto por la parte actora contra la sentencia definitiva No. 61/16 de 10 de noviembre de 2016, dictada por la Señora Jueza Letrada de Primera Instancia de Maldonado de 5º Turno, Dra. Ivón Olivera y al recurso de apelación interpuesto por la demandada contra la Interlocutoria No. 4739/11, dictada por la entonces titular de dicha Sede, Dra. Claudia Muguiro.

RESULTANDO:

I.- La interlocutoria (fs. 123/129) desestimó la excepción de prescripción opuesta respecto de Marlene Moreira y declaró prescripto el daño moral y emergente reclamado por Pablo Torres y generado con anterioridad al 19/V/07.
La definitiva apelada (fs. 335/358), a cuya exacta relación de antecedentes procesales útiles se hace remisión, desestimó la demanda sin condenas.

II.- Contra la definitiva se alza la parte perdidosa y expresa agravios a fs. 363/376; en síntesis, manifiesta que la apelada contiene contradicciones insalvables y que se valoran erróneamente los elementos de prueba del juicio, ya que a su criterio se ha demostrado múltiples errores médicos que ameritan el respaldo de la pretensión. Señala, en concreto, error en el suministro de un fármaco, en las instancias previas a la cirugía, error en la decisión médica adoptada (resección ovárica) en lugar de una laparoscopía como enseña la pericia y error en la intervención quirúrgica, entre otros.

III.- Se contestaron los agravios (fs. 381/392) y en dicho acto se fundaron agravios contra la Interlocutoria ...

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TRIBUNAL DE APELACIONES EN LO CIVIL DE 2° TURNO

SENTENCIA Nº 156

MINISTRO REDACTOR: Dr. Álvaro França

Montevideo, 4 de octubre de 2017

VISTOS:

Para definitiva en segunda instancia este juicio que por DAÑOS Y PERJUICIOS siguen Marlene MOREIRA y Pablo TORRES contra AMECOM (IUE: 289-207/07), venido a conocimiento de este Tribunal en mérito al recurso de apelación interpuesto por la parte actora contra la sentencia definitiva No. 61/16 de 10 de noviembre de 2016, dictada por la Señora Jueza Letrada de Primera Instancia de Maldonado de 5º Turno, Dra. Ivón Olivera y al recurso de apelación interpuesto por la demandada contra la Interlocutoria No. 4739/11, dictada por la entonces titular de dicha Sede, Dra. Claudia Muguiro.

RESULTANDO:

I.- La interlocutoria (fs. 123/129) desestimó la excepción de prescripción opuesta respecto de Marlene Moreira y declaró prescripto el daño moral y emergente reclamado por Pablo Torres y generado con anterioridad al 19/V/07.
La definitiva apelada (fs. 335/358), a cuya exacta relación de antecedentes procesales útiles se hace remisión, desestimó la demanda sin condenas.

II.- Contra la definitiva se alza la parte perdidosa y expresa agravios a fs. 363/376; en síntesis, manifiesta que la apelada contiene contradicciones insalvables y que se valoran erróneamente los elementos de prueba del juicio, ya que a su criterio se ha demostrado múltiples errores médicos que ameritan el respaldo de la pretensión. Señala, en concreto, error en el suministro de un fármaco, en las instancias previas a la cirugía, error en la decisión médica adoptada (resección ovárica) en lugar de una laparoscopía como enseña la pericia y error en la intervención quirúrgica, entre otros.

III.- Se contestaron los agravios (fs. 381/392) y en dicho acto se fundaron agravios contra la Interlocutoria No. 4739/11 por entender que la que la acción deducida se encuentra largamente prescripta.
Finalmente, se replicaron los agravios de la demandada contra la interlocutoria de mención (fs. 395/400) y se franqueó la alzada de ambas resoluciones en la forma de estilo (No. 482/17 de fecha 4 de marzo de 2017).

IV.- Recibido el proceso en el Tribunal, los autos se giraron a estudio en forma sucesiva y en acuerdo celebrado al efecto (art. 203.4 in fine y 204.2 C.G.P. –red. Ley 19.090-), por unanimidad de votos se resolvió el dictado de decisión anticipada (art. 200 C.G.P. –red. Ley 19.090-).

CONSIDERANDO:

1) El Tribunal procederá revocar la interlocutoria apelada, amparar la excepción de prescripción extintiva y en su mérito confirmar la definitiva por lo que se dirá.

2) Tal como adelantara corresponde abordar en un orden lógico los agravios articulados contra la interlocutoria.
La demanda se fundó en la presunta responsabilidad de su contraria por erróneo tratamiento entre los años 1998 y 1999, que a su criterio derivó “inesperadamente” en una intervención quirúrgica -realizada el 10/VI/99- en la que se le extirparon a la paciente órganos sanos (ovarios y trompas), todo lo cual le impidió la procreación y le generó una menopausia precoz. Entendieron los actores que el abordaje de dicha cirugía no debió hacerse mediante laparotomía y que ello ocurrió al no haberse aguardado las resultas de los análisis de anatomía patológica, lo que hubiera orientado otro abordaje.
En función de lo precedente, el Tribunal considera que la pretensión movilizada parte de la base de tres hechos ilícitos: uno, el tratamiento equivocado, otro, lo innecesario de la operación y el tercero la incorrección en la forma de abordar la intervención. Todos ellos ocurridos entre los años 1998 y 1999. La demanda se presentó el 15 de setiembre de 2010 (fs. 62 vto.) y se notificó su traslado (emplazamiento) el día 19 de mayo de 2011 (fs. 69). Debe también señalarse que reclaman la actora Marlene Moreira con fundamento en la responsabilidad contractual (en tanto afiliada y paciente de la demandada) y su cónyuge Pablo Torres con fundamento en la eventual responsabilidad extra contractual.
Al contestar la demanda se opuso por parte de AMECOM la excepción de prescripción fundada en el artículo 38 de la ley 17.250 que entendió se debía aplicar en el caso.
Ahora bien, debe señalarse que la Ley No. 17.250 (de relaciones de consumo) entró en vigencia con fecha 11/VIII/00 cuando fue promulgada (art. 1 C. Civil).
La interlocutoria 4739/2011 (fs. 123/128) desestimó la prescripción opuesta respecto de Marlene Moreira y amparó la que tenía relación con su cónyuge.
En relación a la responsabilidad contractual aplicable al caso de la socia de la institución médica demandada, a juicio del Tribunal el punto sometido a decisión (aplicación o no de la ley 17.250 en particular el artículo 38) el tema resulta opinable y no tan sencillo como se entendió en primera instancia.
El Tribunal en su oportunidad no se pronunció sobre el punto ya que entendió que el efecto concedido a la apelación no fue el correcto, debía ser diferido y por tanto declaró mal franqueada la apelación (fs. 154) por lo que corresponde abocarse en ésta instancia a tomar decisión.
La solución del caso no puede adoptarse sin más a partir de invocar el artículo 7 CC que establece que las leyes no tienen efecto retroactivo sino que debe tenerse presente que lo que se alegó en el caso fue la prescripción que conforme recuerda BERDAGUER es de orden público (artículo 1189 C.C.) así como la función de asegurar la paz jurídica que el instituto tiene.
Señalaba el autor citado (Las nuevas normas sobre prescripción de la responsabilidad profesional, en ADCU XXXVIII, p. 625 y ss.) en riguroso y profundo estudio del tema -que incluye tratamiento del derecho comparado que también fundamenta nuestra Ley de Relaciones de Consumo- que teniendo presente los conceptos previos cuando un hecho ilícito acontece en fecha anterior a la vigencia de la Ley No. 17.250 y se halla en pleno transcurso el término o plazo de prescripción extintiva - en el caso, el veintenal del art. 1216 C. Civil-, nos hallamos frente a la dificultad de aplicar un derecho transitorio y éste no es otro que el de la nueva norma, pero a computarse la prescripción desde la fecha de entrada en vigencia de ésta. Esto último es lo que debe prevalecer ya que por el carácter de orden de público de la Ley de Relaciones de Consumo (aplicable al caso) que redujo el plazo de prescripción de 20 años a 4 en las relaciones que nos ocupan nada se distinguió respecto del artículo 38, por tanto el interprete nada debe hacer en contrario. También por la conveniencia de unificar en un solo plazo el término de prescripción de las diversas responsabilidades (contractual / extracontractual) que de esta forma coinciden en los cuatro años que son por demás razonables. Y en el mismo sentido porque se logra de esta forma la paz jurídica o como sostenía LLAMBIAS (citado por BERDAGUER) en la conveniencia de lograr la paz de las familias al liquidar situaciones inestables e inconvenientes por mucho más tiempo del deseado citando el ejemplo que bien puede aplicarse al caso de el exceso que sería, por ejemplo, en caso de supuesta mal praxis médica quedar expuesto durante veinte años (op. cit. página 631).
Trasladando tales conceptos al caso de autos, la acción intentada por la actora Marlene Moreira prescribió el 11/VIII/04 y por ende, así debe ser declarado, ya que esta demanda se interpone una vez perjudicada la acción, con fecha septiembre de 2010 (fs. 62 v. “ab initio”).
Sobre la demanda del damnificado por rebote, trátase de un claro caso de responsabilidad extracontractual ya que carece de ligamen con la demandada y cabe afirmar que, habiendo ocurrido los hechos ventilados entre 1998 y 1999 la acción aquiliana -no el crédito, como erróneamente parece haberse entendido en la instancia anterior- está irremediablemente perjudicada por prescripción, dado que el plazo de prescripción previsto por el Código Civil se interrumpe con el emplazamiento notificado al deudor dentro del término de 4 años (arts. 1235 y 1332 C. Civil), acto procesal éste que ocurre el 19/V/11 (fs. 9), o sea, a casi siete años de consumada la prescripción en extintiva en estudio, por lo que dicha acción ensayada por Pablo Torres no resulta idónea para enervar la presunción simple de abandono, perdón o remisión en la que se fundamenta el instituto de la prescripción extintiva.
Solución ésta que impone la revocatoria de la interlocutoria resistida, el amparo íntegro de la excepción de prescripción extintiva respecto de ambos actores y la desestimatoria de la demanda sin necesidad de ingresar al mérito o fondo del asunto.

3) La correcta conducta procesal de las partes en el grado imponen que las costas y costos de la presente instancia deban sufragarse por su orden (arts. 56 [red. L. 19.090] y 261 [red. L. 16.699] C.G.P. y 688 C. Civil).

Por los fundamentos expuestos y normas citadas, el Tribunal,

FALLA:

Revócase parcialmente la interlocutoria recurrida y su mérito ampárese íntegramente la excepción de prescripción extintiva de la acción y confirmase la desestimación de la demanda todo ello sin especial condenas en la instancia.
Notifíquese personalmente y oportunamente devuélvase con copia para la Sra. Juez A Quo en la forma de estilo. (Honorarios fictos 10 bpc).


Dr. Tabaré Sosa Aguirre - MINISTRO
Dr. John Pérez Brignani - MINISTRO
Dr. Álvaro França – MINISTRO
Esc. Rodolfo Benzano - SECRETARIO LETRADO

DDU - CASO - JPP - 11259